Skimo Pedrons y Perdiguero

El fin de semana del 1 y 2 de mayo aproveché para hacer probablemente la última salida de esquí de montaña.

Como Sebas vive en Bourgmadane hicimos una logística un poco rebuscada para poder aprovechar los dos días.
Además que el jueves por la noche yo llegaba de Polonia!

Viernes por la mañana salí hacia Puigcerdà para desayunar allí juntos. Luego hacia el Pedrons.
Cogimos un autoestopista que llevaba todo el invierno acampado por la zona de aguas termales de Fontpédrouse. Era jovenzuelo, claro. Pero olé pasar el invierno ahí a la intemperie!

El dia no pintaba bien pero seguimos adelante. La verdad que sorprende la cantidad de nieve que había en el Pedrons, después de ver lo pelada que está toda la Cerdanya: Molina, Masella, Puigmal, etc…

Aparcados en la curva donde estaba antes la frontera, debimos caminar unos 5-10min con los esquís a la espalda y enseguida ya foqueando. Subimos bien, pero a medida que subíamos metros el cielo se iba cerrando e incrementaba el viento. 

Un grupo subiendo a la carena

Llegados a la carena, yo diría a unos 300m verticales por debajo de cima, teníamos un viento bastante desagradable como para seguir, con ráfagas de las que te pueden tumbar. Así que nos dimos la vuelta.

Se pone feo…!

La nieve estaba algo encostrada en la parte alta, y luego primavera pesada pero que se deja esquiar. Lo bueno, que empezó a llover al llegar al coche. Sabia decisión jeje.

Comimos en Enveitg, de casualidad, en Le Panier d’Armelle. Todo muy casero, la harina se la hacían moler y todo. Una pizza para cada uno y me llevé miel y confitura, exquisitas. Todo hecho por ellos. El dueño es muy pintoresco, y no digo más 😛

Luego nos tragamos el irónico “Eix pirinenc” porque de eje no tiene nada!! son carreteras de curvas y puertos de montaña a mansalva. Lo único destacable fue que nos adelantaron dos Audi R8, un Ferrari y otro vehículo de marca desconocida para nosotros pero del estilo. Todos extranjeros, iban juntos sin hacer el loco pero por supuesto más rápido que yo. Bonito de ver…

Después, como llegamos pronto a Benasque, hicimos la ronda por las tiendas de montaña de rigor, de las cuales no quiero hacer publicidad gratuita 😛

Y nos metimos en la cafetería de siempre a meternos un buen entrecot a la brasa 😀

Fue un poco triste llegar a Senarta para hacer el bivac y encontrarnos con unas cuantas furgonetas y autocaravanas afincadas allí que habían cogido el porche como si fuera su salón de casa. Plantados con mesas, sillas, sobremesa con gran escándalo. Los maridos eran montañeros pero no se cortaron un pelo en el tono de voz aún viéndonos ponernos a dormir allí. Tuve que tirar de tapones 🙁

Yo lo recuerdo como un gran sitio para dormir si haces montaña…todo se estropea…

Al día siguiente ya enfocados en la ascensión al Perdiguero. Madrugamos relativamente pues al final estábamos saliendo del coche a las siete y media. Un buen rato de porteo de esquís por el bosque desde Remuñe y luego a tragar millas foqueando. Aquí sí que hay nieve.

En el parking poco antes del barranco de Remuñe

Por desgracia el problema será otro, y es que se empieza a tapar con nubes, que rápidamente se convierten en una niebla de esas de no distinguir el suelo del aire. Llegamos casi al collado antes del Ibón de Literola, pero decidimos darnos la vuelta. Bajamos ese tramo deshaciendo nuestra trazada de subida, conscientes que a un lado hay barrancos y no hay que desviarse.

Y luego seguimos con nieve papa hasta el bosque, etc.

Esto fue el viernes y sábado. Después vuelta a Barcelona.

Un finde extraño sin conseguir ningún objetivo pero lo pasé bien con Sebas. Quizás porque no hemos ido mucho por Pirineo Central últimamente.

PD: Olvidé la cámara de fotos y del Perdiguero no hay nada

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