Puigmal con FiveFingers y amigos!

Ayer nos fuimos a hacer una excursión de las clásicas, una cima que no sé cuántas veces he repetido pero que la verdad sigo disfrutando con ella: el Puigmal (2.910m).

Salimos Lorenzo, Pep, Luismi, Agnès y yo.

La intención inicial era subir por Fontalba para hacer la versión más suave del Puigmal. También es la más concurrida, se veía el brillo de los coches aparcados desde abajo.

Pero tuvimos que descartarlo porque Queralbs estaba colapsado por un autocar encallado en la curva. Ninguna opción de subir a Fontalba.

El grupillo, Lorenzo saca la foto

Después de barajar alterativas con sus distintos metros de desnivel positivo optamos por la más obvia, coger el cremallera hasta Nuria. Parking a petar porque claro, como la actividad era corta vamos en horario dominguero!!

Cómo pica el cremallera, ni con el descuento de licencia federativa…

Subimos con mucha calma, la verdad, hace tiempo que no nos encontramos todos y vamos charlando y parando mucho. Pero es lo que apetece, ponerse al día :D.

Aprovechando que está Luismi, foto de mí perfectamente encuadrada en vez del usual selfie 😉

Me parece que ponemos unas 3h en subir. La última vez que tardé algo así fue en una salida que organizamos con un grupo urbanita total…aquí no es que no pudiéramos subir si no que íbamos de paseo charlando de nuestras cosas. Disfrutando del paisaje sin prisas, un día que no corro jeje.

Empezó con el cielo bien azul. Luismi quería algo de nubes para hacer fotos con algo más en el encuadre. Y bueno, pues las nubes llegaron pero quizás demasiado!!

Cumulonimbus en plena evolución

Otro elemento característico en mi caso de este día, es que subí con las FiveFingers. Y muy contento porque aguanté el día entero con ellas. Y eso que hay piedras!!

Cima del Puigmal con FiveFingers

Lo mejor fue que también pude hacer la bajada de la tartera corriendo. Y muy buenas sensaciones. Iba con las Bikila Evo, no son las más adecuadas para esto porque la suela es obviamente de Vibram pero no lleva tacos. Así que la tracción no es óptima en especial en zonas donde hay tierra con gran pendiente. Por rocas bien porque el Vibram agarra. Pero bueno, cuestión de dejarse caer jeje…

 

Una de las desventajas de las FiveFingers respecto a bambas minimalistas es que los dedos van poco protegidos, y lo pude experimentar en mis carnes ayer, aunque no me enteré realmente hasta llegar a casa y sacarme el calcetín!

Muy aparatoso pero es sólo un golpe

Me molestaba el dedo pero pensaba que era de otra cosa:

En bajadas pronunciadas, la parte delantera del pie se sujeta con lo que encuentra por delante, por eso en trail running, excursionismo o alpinismo se suele llevar calzado con tallas mayores a lo que llevarías en zapatos de ciudad. Para que los dedos no piquen con la parte delantera de la bota y no acabes con las uñas negras y luego perdiéndolas.

En botas y demás el pie se para en su caída hacia adelante con la presión que recibe en el empeine. Pero con las FiveFingers eso no ocurre porque se suelen llevar ceñidas al dedo más largo que tengas para simular al máximo la sensación de ir descalzo. Conclusión que uno de los entrededos, a la izquierda del moratón, era el que recibía todo el impacto de la costura entre dedos al bajar. No le veo solución tampoco, como no sea ponerse algo ahí que amortigüe un poco el impacto.

Se nos hizo tarde ayer, y ni siquiera hicimos la típica comida post excursión, porque de hecho hubiera sido una merienda-cena!

Gran día con mis buenos amigos, encuentro social más que de actividad de montaña, qué mejor que combinar las dos cosas!

Y con las FiveFingers genial, ya se me ha endurecido el antepie lo suficiente como para correr por tarteras y todo 😀

Las molestias que tenía en el tendón de Aquiles también han remitido…

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