Este sábado 1 de noviembre salí a hacer una vuelta con gente nueva, conocidos de Maite, que conocí por Gemma en la salida del Balandrau, que conocí por Alex en la salida del Cami dels Enginyers 😛

Íbamos seis: Oriol, Oscar, Blanca, Maite, Marcos y yo.

Maite trae su galgo Cooper.

El plan es vuelta por Ulldeter: Pic de la Dona, Bastiments, Pic Freser, Pic de l’Infern.

Salgo vestido de trailrunner, con intención de trotar en algún momento. Marcos hace ultras así que hay compi asegurado.

Subimos bastante bien hasta el Pic de la Dona. A partir de ahí Marcos y yo salimos corriendo para añadir el Pic de Bacivers y encontrarnos todos en el Bastiments. La verdad que lo clavamos porque nos encontramos justo en la cima. Parada para comer de una media horita, protegidos de viento en una de las vertientes del Bastiments.

Vallter desde el Coll de Mantet

Mar de nubes desde el Pic de la Dona

Luego seguimos hacia abajo para atacar el Freser. Tiene una buena subida, pero antes de llegar Cooper se vuelve loco al oler unos isards, y se va tras ellos. Estuvo atado buena parte del recorrido pero justo en ese momento no. Es un cazador, inevitable en su genética perseguir bichos. Acabó en el borde de un barranco, por suerte se paró pero con las patas heridas por la abrasión del granito. Seguimos un tramo hacia arriba pero se acaba clavando, ya no le mola. El resto del grupo sigue hacia arriba y me quedo con Maite.

Balandrau y Coma de Vaca

Hago error típico. Maite va a dar la vuelta para bajar directamente a una parte plana antes del coll de la Marrana. Me debato entre quedarme o ir a avisar al grupo que ya no nos ve, Maite me empuja a irme.

Total que decido pillarlos y luego seguir corriendo hasta el Infern y Coll de Tirapits para encontrarme con ella abajo en el llano. Así lo hago pese a que no me gusta dejar solo a nadie. Pero es evidente y fácil. Mal hecho!!

Lo que no sé es que Cooper ya no quiere ni subir ni bajar, y que Maite las pasa putas ahí, sola con el perro bloqueado. Pesa unos 30kg y tampoco lo puede mover sola.

Llego al llano y ni rastro de Maite, joer, espero que no se haya ido al Coll de la Marrana. Sin cobertura, para no perder la costumbre…

Subo un buen tramo hasta tener buena visión de la carena y la ladera por donde debería bajar y me siento ahí a escudriñar el relieve. Pero no veo nada. Al cabo de un buen rato se mueven unas figuras por la carena y encaran la ladera. Son tres o cuatro, pero ya me muevo hacia allí. Por suerte dos personas que se cruza la ayudan a sacar a Cooper de ahí, y bajan todos juntos. Lo pasó mal…supongo que hubiera seguido subiendo hasta asegurarme que veía bien que no había nadie, si no hubiera sido un lío tremendo.

Desde arriba vemos pasar el resto de nuestro grupo, y ya tiramos para abajo buscando los tramos de hierba para Cooper. Nos encontraremos todos en el coche.

Total 7h de excursión, no esperaba ni mucho menos que fuera tan largo al empezar. En mi caso 18k con las vueltas añadidas…

Un día largo, para colmo probamos bar nuevo en Setcases y no nos dan nada de comer grrrr acabaré con unos doritos de una gasolinera de camino, que había quedado para ir al cine y casi no llego tras haberme levantado a las cinco de la mañana!

Gente maja, repetiré con ellos algún día 🙂

Leave a Reply

A %d blogueros les gusta esto: